La Val d'Aran, situada en el corazón de los Pirineos, en la vertiente norte de España ofrece una orografía muy variada gracias a algunas de sus montañas más altas que rozan los 3.000m. a cotas próximas a los 600m y a su ubicación fronteriza con Francia. El significado de la Val d'Aran quiere decir valle de valles, debido a que es un conjunto de distintos valles todos ellos con denominación y unidos por las aguas del Garona y sus diversos afluentes.

Naturaleza

El paisaje y la naturaleza de la Val d'Aran es muy diferente al resto de los Pirineos. Esto se debe a tu situación geográfica y a su vertiente atlántica. Su altitud le confiere unos parajes que rozan a alta montaña y su vegetación se expande por doquier, ofreciendo los mejores bosques del Pirineo que se funden con los prados y también con los pueblos.

La vegetación en la Val d'Aran satisfacerá las delicias de los amantes de la botánica y varía según la latitud a la que se encuentra. Los abetos y pinos negros son los reyes indiscutibles de las partes altas sin embargo en las partes más bajas encontramos hayas, robles y también pinos. Como plantas de frutos comestibles encontramos: la fresa en Rencules y la Artiga de Lin, la achicoria en Aiguamog, el té de montaña cerca del rio Malo y el frambueso y su fruto la frambuesa en Rencules.

En este valle de valles se encuentra una gran variedad de flores silvestres algunas de ellas muy difíciles de encontrar como la orquídea nigritelaque que encoecomos en el valle de Mulheres o una de las plantas más terapéuticas que existen: el árnica. Los prados más altos y alrededor de los caminos de montaña encontramos flores tan atractivas como las encianas azules, en el Pla de l'Artiga y en el Tuc dels Armèros

Pueblos y cultura (románico)

Los pueblos de la Val d'Aran son el mejor lugar para conocer la historia, la cultura y sus gentes. El Valle de Aran alberga en su totalidad 33 pueblos, cada uno con cientos de historias y tradiciones propias.

La pizarra, la piedra y la madera son los elementos esenciales de los pequeños pueblos que se integran perfectamente en el pasaje alpino de este valle de los Pirineos. Rincones llenos de mitos y leyendas, iglesias románicas que acarician el cielo y la gastronomía típica de cada pueblo ponen de manifiesto la esencia y la cultura de cada pueblo de la Val d'Aran.

Clica sobre las marcas para obtener más información.