Las excursiones con raquetas ya no son una novedad pero sigue siendo una de las prácticas deportivas más extensas en la montaña, y al alcance de todo el mundo.

Se conoce que las antiguas tribus prehistóricas de Asia ya hacían uso de las raquetas como instrumento para sus expediciones. Una de las más conocidas es cuando cruzaron el estrecho de Bering (entre Siberia y Alaska) para colonizar America del Norte. Las antiguas raquetas estaban hechas de madera, protegidas y recubiertas con pieles de oso. Hoy en día, en cambio, los materiales nobles han sido sustituidos por materiales ligeros como carbono y plásticos súper resistentes.

Hace unas semanas, en un antiguo post de nuestro blog destacamos algunas rutas con esquíes de montaña, hoy queremos ofrecer una ruta en raquetas por uno de los rincones más desconocidos del invierno aranés.

En la frontera natural de la Val d’Aran con el departamento del Haute Garonne, se encuentra el Còth de Baretja. Una de las rutas más visitadas en verano, tanto por los turistas que están en la Val d’Aran como por visitantes franceses pero, sin embargo, es una de las grandes olvidadas en invierno.

El Còth de Baretja se encuentra en el puerto del Portilhon cuyo acceso se realiza desde Bossòst. Una vez se sube el serpenteante puerto de montaña y antes de culminarlo, sale una pista señalizada a mano izquierda. El itinerario empieza en un punto de la carretera situado unos 300m al sur, entre los kilómetros 8 y 7 de la N-141. Una vez allí, nos ponemos la mochila, nos calzamos las raquetas y empezamos a recorrer el camino hasta llegar a la Cabana deth Cap dete Bòsc. Acto seguido, nos dirigimos hasta el Còth de Baretja que se encuentra en 1.752m de altitud. Desde arriba, se puede vislumbrar una de las mejores panorámicas del Pirieno aranés, aragonés y francés.

Para los mas atrevidos, si con esta excursión no habéis tenido suficiente, podéis acceder a uno de los picos más famosos de la zona, el Tuc d’Aubàs a 2073m de altura. El camino de vuelta es por el mismo sendero hasta llegar al punto de partida inicial.

La excursión hacia el Còth de Baretja es de dificultad media y tiene un desnivel de 500 metros aproximadamente. Es una excursión perfecta para hacer con la familia, la pareja o las mascotas. Os recomendamos llevar siempre comida y agua, un mapa y muchas muchas muchas ganas de disfrutar de las magníficas vistas que ofrece este sendero.