Verneda Camping Mountain Resort se encuentra ubicado en el medio de la naturaleza, y esto hace que además de vivir en un remanso de tranquilidad, compartamos lugar con muchos animalitos que al igual que nosotros/as, no se quieren perder el gusto de descansar en medio de la vegetación y al lado del refrescante río Garona.

Pero, ¿qué pasa cuando nadie los ve? ¿Qué sucede cuando las luces del camping y los bungalows se apagan para que los humanos aprovechemos el silencio de la noche para descansar? Son muchos los animales e insectos que aprovechan la oscuridad para salir a pasear por los rincones de nuestro Verneda Camping Mountain Resort.
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Los sapos y ranas que habitan los aledaños del Garona suben a pasear por los prados y jardines en busca de algo que llevarse a la boca, compitiendo con los hábiles murciélagos, que sobrevuelan la noche aranesa con el mismo propósito que sus amigos anfibios. Es el turno de esconderse para las libélulas de la Val d’Aran, insecto de color azul profundo que deja maravillado a todos/as aquellos/as que las pueden ver de día. Para ayudarles a guiarse, las luciérnagas que habitan nuestros jardines ponen todo su empeño en iluminar el suelo para que puedan librarse de convertirse en la cena de algún que otro animal amante de los insectos.

Fuente: Aran Park

Fuente: Aran Park

Los mamíferos del bosque también se unen a la fiesta, y nunca falta algún zorro que baje a darse un garbeo y a espiar a los jabalíes, que aunque suelen ser los protagonistas de las noches de invierno, no desaprovechan la oportunidad de bajar al cauce del río para refrescarse. Estos gordinflones tratan siempre de llegar antes que los ágiles ciervos en una competición que dura toda la noche, de arriba a abajo y vuelta a empezar, aunque son los de la cornamenta los que suelen ganar en las carreras.

Fuente: Javi Montes

Fuente: Javi Montes

La fiesta se termina cuando el sol comienza a salir. Desde lo alto de las montañas, las marmotas comienzan a silbar para que el agudo oído de los animales comprendan que es hora de volver al bosque. Es entonces cuando los pájaros comienzan a volar y cantar, recordando a nuestros visitantes nocturnos que los seres humanos pronto vamos a despertar para aprovechar otro magnífico día de primavera/verano en un lugar mágico. Los animales se esconden en su hábitat pero no por mucho tiempo. Seguro que por la noche volverán a visitar el Resort para encontrarse y disfrutar ellos también de la calma que reina en Verneda Camping Mountain Resort.

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