Un año más, el evento ciclista con más repercusión a nivel europeo vuelve a visitar tierras aranesas.

Han sido varias las ocasiones en las que el Tour de Francia ha optado por desmarcarse del territorio francés y aprovechar las carreteras y entorno increíble para la práctica del ciclismo que ofrece la Val d’Aran. En concreto, la competición nos visitará el 24 de julio en su decimosexta etapa que unirá la ciudad medieval de Carcassonne y la estación de esquí francesa de Superbagnéres Luchon.
verneda-mountain-resort-tour-de-france
Con esta ya son tres las veces que el protagonismo de los apacibles días de verano se lo lleva una competición con tanto renombre internacional, y es que las carreteras aranesas y el clima de los meses de verano, convierten a la Val d’Aran en un paraíso para los/as ciclistas.

La etapa recorrerá 18 km por a través de la Val d’Aran y será una de las etapas más decisivas de la competición, enfrentándose los atletas al Puerto del Portillon y al Col de Portet, bautizado como el “nuevo Tourmalet” (departamento francés de la Haute-Garonne), y considerado por muchos como el puerto más duro de los Pirineos.
verneda-camping-tour-de-francia
Los ciclistas recorrerán la zona del Baish Aran que comprende el tramo entre el Pontaut (en la frontera) para llegar a las localidades de Les y posteriormente Bossòst, donde tomarán el camino para ascender el mítico Portilhon en el que se cruzarán con el monolito a los siete ciclistas españoles que han ganado el Tour de Francia a lo largo de la historia. Y es que como muchos aficionados al ciclismo sabrán, el Portilhon es un puerto muy mítico al que cada verano se acercan muchos/as para recorrerlo o para, como es el caso, disfrutar de vivir las sensaciones de ver una competición ciclista en directo en un entorno mágico.

le_tour_de_france_val_d_aran_verneda_camping

Sin duda es un plan ideal visitar la Val d’Aran cuando se celebran este tipo de eventos, puesto que se organizan actividades paralelas que nuestro staff estará encantado de recomendaros. Además, el ambiente que se genera es muy festivo y divertido, juntándose gente de diversos rincones de la Península y Francia con ganas de pasarlo bien y sentir en primera persona una jornada de deporte única.

No os lo penséis, vivir una fiesta del deporte como esta es un plan que no os podéis perder. ¡Incluso podéis animaros y alquilar unas bicicletas para emular a los profesionales y enfrentaros al Portilhon!