Somos lo que comemos, o eso dicen todos los estudios. La alimentación forma parte de nuestro día a día y, por esta simple razón, debemos prestarle una especial atención. ¿Sabes qué es eso que estás comiendo? ¿De dónde procede? ¿Cómo ha llegado hasta nuestras manos?

Para hacer frente a los miles de kilómetros que recorren muchos de los alimentos que consumimos cotidianamente, los productos de Km0, también denominados de “proximidad” o de “cadena corta”, se elaboran y comercializan de forma local. Gracias a esta falta de kilometraje, los productos llegan a manos de los consumidores con varias ventajas que nos presentan desde Consumer:

Ecológicas: El transporte internacional de productos supone un impacto ambiental en forma de contaminación, emisiones de gases de efecto invernadero implicados directamente en el cambio climático, generación de residuos por la necesidad de un mayor embalaje, el desperdicio de alimentos o el movimiento de especies de otros lugares que se convierten en invasoras al llegar al nuevo destino. Al reducir las distancias, la huella ecológica en los productos de kilómetro cero es muchísimo menor. Por esta razón, el apoyo a la producción local supone defender la biodiversidad doméstica
Gastronómicas: Los productos alimenticios recién extraídos, como frutas o verduras, tienen más propiedades y un mejor sabor y olor, al estar frescos. Además, no tienen que recibir los tratamientos de conservación o congelación que requieren los traídos desde lejos. Se protege así también la elaboración de platos típicos basados en productos locales.

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Económicas: Se mantiene y refuerza la economía local, en especial los pequeños y medianos productores, que pueden así conservar las variedades autóctonas. Una población que mantiene el empleo de forma local beneficia a toda la comunidad. Por otro lado, el usuario puede convertirse en productor, por lo menos de algunos de sus alimentos, si cultiva en un huerto urbano. Asimismo, además de practicar una actividad de ocio saludable y ecológica, se ahorra dinero en la cesta de la compra.
Sociales: Los ciudadanos nos preocupamos cada vez más de la forma en la que consumimos. Al mismo tiempo, queremos estar más informados sobre el origen de los productos y los métodos de elaboración. Los productos de kilómetro cero encajan más con esta manera de consumir.

Y con estos valores, nace en la Italia de 1989 Slow Food. Slow Food es una asociación eco-gastronómica sin ánimo de lucro, actualmente está presente y representada en 122 países diferentes, una cifra que sigue creciendo. Así, Slow Food nace para fomentar una cultura gastronómica basada en alimentos buenos, sanos y justos. Por eso, todos los miembros de esta asociación internacional trabajan unidos para crear un modelo alternativo de producción y consumo de alimentos, colaborando siempre con los agricultores locales.ALIMENTOS KM 0_CAMPINGVERNEDA_VALDARAN

Si quieres saber más de este movimiento de Slow Food en Cataluña u otros lugares del mundo, te invitamos a conocer ASAJA, la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores. ASAJA nace para dar “representación, gestión, defensa y fomento de los intereses profesionales del sector agrario en general y de sus organizaciones miembro con plena personalidad jurídica y sujeta a principios estrictamente democráticos”.

En #VidaVerneda estamos comprometidos con la alimentación de Km0, por ello puedes encontrar en nuestro supermercado de Verneda Camping Mountain Resort zumo de manzana y sidras realizadas con manzanas de la Val d’Aran. Todo ello es producido y comercializado de forma local por Aran de Terra.

¡¡Somos #VidaVerneda!!