“Mi historia trata del primer día que llegué al camping, justo el año de las inundaciones en la Val d’Aran.

Era a mediados de agosto. Recuerdo llegar a una Val d’Aran destrozada, casi dantesca, a mi modo de ver, y aún recuerdo el esfuerzo que se hizo porque encontré allí un lugar el cual aún haber pasado lo que había pasado, allí la vida seguía…. Un esfuerzo brutal para volver a la normalidad y esa simpatía del personal y fuerza de voluntad. Encima ese año tuvimos masajes gratuitos, ya que estábamos acampados al lado mismo del rio y un par de topos venían cada noche a frotarnos la espalda (aún los echo de menos jeje).                                                                  Recuerdo el ruido por las noches de las excavadoras arreglando el asfalto, aún así a los clientes no nos importaba en absoluto, sabíamos el esfuerzo que hacían los propietarios para que nuestro día a día no se viera afectado.

Ese año tuve clarísimo que el Camping Verneda seria un sitio muy especial para nosotros aún con todo devastado y con una tienda familiar, lograron que nos sintiéramos como en casa, como si no hubiera sucedido nada .

Este año ha sido el cuarto que hemos ido y volveremos siempre que podamos. Aquí se aprende una lección.  A lo mejor lo que es la #VidaVerneda. La #VidaVerneda es estar en un lugar  donde parece que no pasa el tiempo viendo desde la tienda como va pasando la vida. Mil situaciones: desde sentirte niño otra vez viendo espectáculos de ciencia o payasos, estar cenando en la terraza del bar escuchando música  al fresco, haciendo las diferentes excursiones. Todo rodeado de naturaleza, buena gente, vivir junto a un río y unas montañas que dan una sensación de paz y tranquilidad.

¿Queréis un consejo? Después de cruzar el camping de punta a punta una noche tras una tormenta cuando el cielo se ha despejado, escuchar cremalleras abriéndose y ver como la gente sale de sus tiendas volviendo a la normalidad tras las últimas gotas y con el suelo todavía mojado. Subir al puente que cruza el río, justo al lado del lavacoches, levantar la vista y ver la Galaxia de Andrómeda junto a la vía láctea a ojo con el unico sonido del rio (sí, soy el de los prismáticos mirando el cielo d cada noche, jeje). Para mí eso es la #Vidaverneda.”

¡Sin duda una historia que nos ha conmovido!

Esta es la experiencia de Jordi en la #VidaVerneda. ¿Cuál es la tuya?