La Val d’Aran es un rinconcito mágico de los Pirineos en los que encontrarás una infinidad de actividades que realizar según tus planes. Visitarla en invierno es la mejor manera de descubrir la belleza de la nieve y la calma que se respira dentro de estos paisajes únicos. 

Aquellxs amantes del turismo activo, encuentran en la Val d’Aran un destino magnífico y es que, además de tener la mejor estación de esquí nacional, sus montañas son el lugar ideal para atreverse con otras disciplinas montañeras. 

Tanto si sois noveles o expertxs, un planazo es animarse a investigar alguna de las cientos de rutas de esquí de montaña que se reparten a lo largo y ancho del valle. Si por el contrario el esquí no es lo vuestro, o preferís descubrir la belleza natural de este lugar de una manera diferente, la Val d’Aran es un destino sin igual para realizar rutas con raquetas de nieve.

¿Os apetece algo más tranquilo? Lxs aficionadxs al buen comer y el slowfood están de enhorabuena. La cocina aranesa aúna los productos típicos de la zona en forma de recetas históricas y perfectas para combatir el frío y conocer un poco más de la cultura aranesa. 

Además, la tradición hostelera del valle ha hecho que hoy en día encontremos cocina fusión de rechupete en la que se combina lo moderno y lo tradicional, largas barras de pintxos que nada tienen que envidiar a los de nuestrxs amigxs de Euskal Herria y cocina de diferentes lugares del planeta. 

Si os apasiona la tradición y la cultura, la Ruta del Románico o museos como el de Joan Chiquet o el etnológico de Bagergue son excelentes actividades para descubrir la historia única de la Val d’Aran. 

Para finalizar la jornada, nada mejor que relajarse en las Termas de la Baronía de Les o en nuestros acogedores bungalows, al lado de la estufa, mientras recordamos los momentos coleccionados durante el día disfrutando de un lugar mágico y la amabilidad de sus habitantes.