Todas aquellas personas que visitan por primera vez la Val d’Aran quedan instantáneamente maravilladas por la belleza de su entorno, la proximidad de sus gentes y su particularidad, que intentamos resumir en 7 puntos para terminarte de convencer de que tu próximo destino debe ser esta joya de los Pirineos.

1- Paisaje único: Todo lo que te hayan contado o hayas leído por ahí, no se puede explicar con palabras. Y es que la belleza de la Val d’Aran hay que vivirla. El hecho de estar en contacto al 100% con una Naturaleza que deja sin habla, en un ecosistema de los más ricos a nivel de flora y fauna de todo el Pirineo, es una experiencia que hace que todx aquel/la que viene, regrese en cuanto tiene oportunidad. 

2- La mejor estación de esquí del país, Baqueira Beret: La Val d’Aran lleva el esquí en su ADN, y es que desde hace más de 50 años que el esquí alpino y los deportes de invierno en general, son uno de los pasatiempos más conocidos en tierras aranesas. Baqueira Beret es la responsable de que miles de aficionadxs al oro blanco nos visiten cada año para disfrutar de la mejor estación de esquí estatal. 

3- Cultura e identidad propias: El hecho de ser un enclave fronterizo codiciado durante siglos por diferentes culturas, ha generado una cultura propia derivada de la gascona pero que ha forjado su propia identidad entre la magnitud de sus montañas. Pese a estar aislada durante gran parte del tiempo antaño, lxs aranesxs han desarrollado un carácter entrañable y acogedor a todx aquel que les visita, ofreciendo con orgullo una lengua, historia y cultura propias que hacen de la Val d’Aran uno de los lugares más singulares de Europa. 

4- Gastronomía para “chuparse los dedos”: Como comentábamos, la Val d’Aran se encuentra en un territorio que divide Francia y España. Esto ha hecho que con el paso de los años, se desarrolle una cocina propia que, aunque sus mayores influencias vengan de la cocina del sur de Francia, también se ha nutrido de las recetas elaboradas en Cataluña y Euskal Herria, sin olvidar aquellas reminiscencias que han dejado los pueblos que han pasado al largo de los siglos por este paraje. 

5- Turismo activo todo el año: Y es que la Val d’Aran no es sólo la temporada de invierno. Este lugar goza de una belleza excepcional en cualquier época del año, siendo los meses sin nieve los preferidos por aquellos/as aficionados/as al alpinismo, la escalada, el barranquismo, y cualquier tipo de deporte de montaña. ¡Sin olvidarnos de lxs aficionadxs a la micología! 

6- Románico: Dentro de la enorme variedad histórica y cultural de la Val d’Aran, la Ruta deth Románic es de obligada visita para todxs aquellxs amantes de este periodo histórico. La variedad de iglesias románicas que pueblan los 33 pueblos de la Val d’Aran, convierten el lugar en un paraíso donde cada uno de estos edificios abarca siglos de cultura e historia. 

7- Pueblos preciosos: Además de una Naturaleza que quita el hipo, la belleza arquitectónica que desprenden todos y cada uno de los pueblos de la Val d’Aran, es un reclamo para sus visitantes. ¿Te imaginas perderte por las calles de un pueblo de cuento? Pues aquí podrás hacerlo, y no sólo en uno, si no que tienes más de 30 pueblos para visitar y quedar maravilladx por la belleza de sus calles, sus casas y la gente que las habita. 

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